La diabetóloga Melissa Quiroz afirmó que la resistencia a la insulina es una condición poco conocida por la población, a pesar de que representa una etapa previa al desarrollo de la diabetes en muchos pacientes. La especialista explicó que el diagnóstico temprano permite intervenir antes de que la enfermedad avance hacia la prediabetes o la diabetes, por lo que destacó la importancia de reconocer sus señales y acudir a evaluación médica.
Quiroz indicó que la resistencia a la insulina no afecta únicamente a personas con obesidad o sobrepeso, sino que también puede presentarse en individuos delgados o con una composición corporal aparentemente saludable. Explicó que esta condición ocurre cuando las células del organismo dejan de responder de forma adecuada a la insulina producida por el páncreas, lo que obliga al organismo a producir mayores cantidades de esta hormona para mantener controlados los niveles de azúcar en la sangre.
Entre los síntomas y señales de alerta mencionó el cansancio constante, la aparición de acné, el oscurecimiento de la piel en zonas como el cuello, los codos y áreas íntimas —conocido como acantosis nigricans—, así como antojos frecuentes de carbohidratos y alimentos dulces, exceso de sueño después de las comidas y dificultad para perder peso. Según explicó, el organismo puede permanecer durante años produciendo cantidades elevadas de insulina antes de que aparezca la diabetes, un proceso que puede extenderse entre cinco y quince años dependiendo del estilo de vida y de otros factores metabólicos.
Respecto a la alimentación, la especialista recomendó eliminar de la dieta las harinas procesadas, frituras, bebidas azucaradas, refrescos, jugos con azúcar y alimentos ultraprocesados. En su lugar, aconsejó priorizar el consumo de frutas, vegetales, proteínas de alto valor biológico como pollo, pescado, huevos, sardinas y carnes, como parte de una alimentación orientada a mejorar la respuesta del organismo a la insulina.
La doctora señaló que el tratamiento debe individualizarse según las características y condiciones de cada paciente, ya que no es igual para hombres, mujeres o niños. Asimismo, explicó que el diagnóstico requiere estudios como la insulina basal, glicemia en ayunas, glicemia posterior a las comidas y hemoglobina glucosilada, pruebas que permiten evaluar el estado metabólico y establecer el manejo más adecuado para cada caso.





