Santo Domingo. — La dirigente del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Gloria Reyes, valoró como un paso importante para el fortalecimiento de la organización la renovación de sus autoridades nacionales y el inicio de una nueva etapa en la conducción del partido oficialista.
Las declaraciones de Reyes se producen luego de que el PRM escogiera este domingo, mediante una plancha única de consenso, a la nueva dirección nacional que conducirá la organización durante el próximo período.
Reyes destacó el proceso de transformación y consolidación experimentado por el PRM durante los últimos ocho años bajo la dirección de José Ignacio Paliza, Carolina Mejía y Deligne Ascención, a quienes reconoció por el trabajo realizado al frente de la organización.
“Es un paso importante para fortalecer una nueva etapa en el PRM, justamente porque se van a renovar nuestras autoridades luego de un proceso que ha sido largo en la construcción de varias victorias”.
La dirigente resaltó particularmente el papel desempeñado por Paliza y Mejía durante los años en que estuvieron al frente de la presidencia y la Secretaría General, respectivamente, y expresó su agradecimiento por el compromiso mostrado durante ese período.
“Lo primero es agradecerles a los dos por su trabajo, por su compromiso y por su dedicación; a Deligne Ascención y a toda la directiva que estuvo estos años al frente del partido”.
Una nueva etapa para el PRM
La renovación de la dirección nacional marca un relevo en la estructura superior del PRM después de ocho años de gestión de Paliza y Mejía. Durante ese período, la organización pasó de su etapa de consolidación a convertirse en el partido de gobierno y obtuvo cuatro victorias electorales consecutivas, según ha destacado el propio Paliza al hacer balance de su gestión.
El proceso de renovación había sido anunciado desde meses atrás y estuvo acompañado de debates internos sobre el mecanismo para escoger las nuevas autoridades. Finalmente, la organización optó por una plancha unitaria de consenso, presentada ante la Asamblea Nacional de Delegados.
La nueva estructura estará encabezada por el presidente Luis Abinader, mientras Deligne Ascención ocupará la primera vicepresidencia ejecutiva, Juan Garrigó Mejía asumirá la Secretaría General y Gloria Reyes pasará a dirigir la Secretaría Nacional de Organización.
Reyes apuesta por la continuidad del trabajo
Al referirse al cambio de dirección, Reyes sostuvo que el relevo no debe significar una ruptura con lo construido, sino una oportunidad para dar continuidad a los avances alcanzados y fortalecer la organización de cara a los próximos desafíos políticos.
“Ahora iniciamos un proceso nuevo donde esperamos que todo sea para bien y para continuar el buen trabajo que ya ellos habían hecho en los últimos ocho años”.
La dirigente manifestó además satisfacción por el momento que atraviesa la organización y llamó a asumir la nueva etapa con una visión de unidad y continuidad institucional.
“Estamos muy contentos el día de hoy”.
El relevo de las autoridades nacionales se produce en un momento estratégico para el PRM, que deberá reorganizar su estructura partidaria y mantener la cohesión interna de cara al próximo ciclo político. La nueva dirección tendrá, entre sus principales retos, preservar la unidad alcanzada mediante el consenso y fortalecer las estructuras territoriales del partido.
Durante su discurso de despedida, Paliza también defendió la unidad como uno de los principales activos construidos durante sus ocho años de gestión y sostuvo que el partido logró renovarse sin fracturarse. Carolina Mejía, por su parte, expresó confianza en quienes asumirán las nuevas responsabilidades y afirmó que los cargos pasan, pero los principios permanecen.
Con la nueva composición, el PRM inicia así una etapa de transición en su dirección nacional, en la que el desafío será combinar el legado de la actual administración saliente con el relevo generacional y político que comienza a tomar forma dentro de la organización.





