El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este lunes una orden ejecutiva para renovar las recomendaciones federales sobre vacunación infantil, incluyendo la posibilidad de espaciar las dosis. La medida plantea que la vacuna combinada contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR) sea administrada en tres inyecciones separadas y en visitas médicas distintas, siempre que sea posible.
La orden también instruye al Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) a ampliar la investigación sobre las vacunas y elaborar un plan para ofrecer por separado las vacunas contra el sarampión, las paperas y la rubéola, una opción que actualmente no está disponible en Estados Unidos. Expertos en salud pública han advertido que espaciar las dosis podría aumentar el riesgo de que algunos niños contraigan enfermedades prevenibles antes de completar su esquema de vacunación.
Trump defendió la medida como una protección de los derechos de los padres y afirmó que también favorecería la ciencia. Sin embargo, durante declaraciones desde el Despacho Oval volvió a insinuar que el número o el momento de aplicación de las vacunas podría estar relacionado con el aumento de los diagnósticos de autismo. La comunidad médica y décadas de investigaciones científicas han concluido que no existe una relación causal entre las vacunas infantiles y el autismo.
El presidente de la Academia Estadounidense de Pediatría, Andrew Racine, cuestionó las nuevas recomendaciones y sostuvo que la evidencia científica sobre la seguridad y eficacia de las vacunas no ha cambiado. El senador republicano Bill Cassidy, médico y presidente de la Comisión de Salud del Senado, también rechazó la orden y afirmó que las vacunas son seguras y no causan autismo. Estudios realizados en Estados Unidos, además, han encontrado que las vacunas combinadas aumentan la probabilidad de que los niños completen el esquema recomendado.
La orden llega mientras Estados Unidos enfrenta un brote de sarampión y las tasas de vacunación infantil han disminuido. El secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., quien anteriormente promovió posiciones contrarias a las vacunas, ha impulsado cambios en las políticas de inmunización del HHS. Aunque el Gobierno federal establece recomendaciones, son los estados los que tienen la autoridad para exigir vacunas como requisito escolar, por lo que la orden de Trump no modifica directamente los mandatos estatales.





