El Parlamento de Líbano aprobó la abolición de la pena de muerte, convirtiendo al país en el primero de Oriente Medio en eliminar formalmente esta sanción. La decisión fue anunciada por la oficina del presidente del Parlamento después de que el proyecto de ley fuera aprobado con modificaciones durante la actual sesión legislativa.
Líbano no ejecutaba a ninguna persona desde 2004, aunque la pena capital permanecía contemplada en su legislación. Con la entrada en vigor de la nueva normativa, los delitos cometidos antes de su aplicación serán sancionados con cadena perpetua, según establece el texto aprobado por los legisladores.
El ministro de Justicia, Adel Nassar, calificó la decisión como “histórica” y destacó sus posibles efectos en materia de cooperación judicial internacional. Según explicó, la abolición permitirá que Líbano pueda evitar que sean rechazadas solicitudes de extradición de sospechosos presentadas ante países que también han eliminado la pena de muerte.
La aprobación fue valorada por organizaciones defensoras de los derechos humanos. Ramzi Kaiss, investigador sobre Líbano de Human Rights Watch, calificó la medida como un paso importante para los derechos humanos y consideró que representa una ruptura con una pena que describió como cruel y arbitraria.
La abolición forma parte de un conjunto de proyectos legislativos que serán debatidos durante la actual sesión del Parlamento libanés. Entre las iniciativas figura también una propuesta de amnistía general, un asunto que ha sido discutido durante varios años. La eliminación de la pena capital marca un cambio relevante en la legislación penal del país.





