Al menos cinco personas han muerto en los últimos días debido a las graves inundaciones que afectan al estado de Indiana, en Estados Unidos, mientras cientos de residentes han sido evacuados y equipos de emergencia realizan numerosos rescates en las zonas afectadas.
El gobernador de Indiana, Mike Braun, expresó sus condolencias a los familiares de las víctimas y pidió a la población mantener la precaución y alejarse de las zonas inundadas. Braun informó además que la Casa Blanca aprobó una Declaración Presidencial de Emergencia, tras una conversación con el presidente Donald Trump, lo que permitirá disponer de hasta cinco millones de dólares para las labores de respuesta.
Según el gobernador, los recursos federales podrán utilizarse para rescates acuáticos, colocación de sacos de arena, evacuaciones, refugios, suministros de emergencia, transporte médico y traslado de equipos hacia las comunidades afectadas. En el condado de Delaware se realizaron más de 350 evacuaciones, además de numerosos rescates.
Las fuertes precipitaciones comenzaron el pasado jueves, cuando Braun declaró el estado de emergencia estatal debido a las inundaciones repentinas. Las tormentas también provocaron cortes de electricidad que afectaron simultáneamente a unos 300,000 hogares, incluyendo ciudades enteras.
El alcalde de Indianápolis, Joe Hogsett, afirmó que la capital estatal atraviesa sus inundaciones más graves en más de 30 años y pidió a los residentes seguir las instrucciones de las autoridades. El Servicio Meteorológico Nacional mantiene una alerta por inundaciones repentinas en el centro de Indiana y prevé que continúen las tormentas, mientras imágenes difundidas muestran ríos desbordados, zonas residenciales anegadas y rescatistas utilizando botes inflables.





