Santo Domingo. — Durante el desarrollo del proceso judicial conocido como el caso SeNaSa, la apariencia física y el estado de salud del exdirector de la institución, Santiago Hazim, han experimentado un cambio notable que ha sido reseñado por los medios de comunicación durante sus traslados a los tribunales.
Comparativa: Antes vs. Durante el proceso
En su etapa al frente del Seguro Nacional de Salud (SeNaSa) y en apariciones públicas iniciales, Hazim se mostraba con una postura firme, activo en la vida institucional, con un ritmo dinámico de trabajo y participando en actos oficiales y ruedas de prensa sin dificultades aparentes de movilidad.
A raíz de su detención y el avance de las audiencias, los reportes de prensa y su defensa han señalado un desmejoramiento físico considerable. En sus comparecencias más recientes ante el tribunal, se le ha descrito como visiblemente diezmado, agotado y con problemas evidentes para caminar.
Este cambio físico ha estado vinculado directamente a las alertas presentadas por sus abogados sobre su cuadro médico, el cual incluye antecedentes cardiovasculares y un diagnóstico confirmado de esclerosis múltiple (una condición neurológica crónica que requiere seguimiento especializado), factores que han formado parte de los argumentos de su defensa en el ámbito judicial.





