Redacción. — Un grupo de excursionistas vivió momentos de tensión en el parque nacional de las Grandes Montañas Humeantes, ubicado en la frontera entre los estados de Tennessee y Carolina del Norte, tras descubrir a un oso negro encerrado en el interior de su vehículo.
Al percatarse de que el animal se encontraba atrapado dentro del automóvil, los montañistas se vieron obligados a romper uno de los cristales de la camioneta para abrirle una vía de escape y permitir que el ejemplar regresara a la naturaleza sin sufrir daños.
Este tipo de incidentes refleja una tendencia al alza en los Estados Unidos. En los últimos años, los encuentros entre humanos y osos se han vuelto más frecuentes debido al crecimiento constante de la población de estos animales y a la expansión de las zonas urbanas hacia sus hábitats naturales.





