Redacción. — Un temporal azotó el sur de Europa dejando escenas de tensión y cuantiosos daños materiales en infraestructuras aeroportuarias. El episodio más crítico se registró en el aeropuerto de Forlì, en la región de Emilia-Romaña, Italia, donde ráfagas huracanadas de hasta 120 km/h obligaron a decretar el cierre temporal de las instalaciones.
La intensidad del viento provocó que aeronaves ligeras estacionadas en las pistas fueran desplazadas de su posición original, además de ocasionar diversos desperfectos estructurales en los hangares y las instalaciones del aeródromo.
Los estragos del temporal no se limitaron al territorio italiano. En el aeropuerto de Menorca, en España, los pasajeros de un vuelo vivieron momentos de gran tensión cuando los fuertes vientos amenazaban con volcar la aeronave mientras permanecía estacionada en tierra. Para evitar que el aparato se inclinara peligrosamente, los pasajeros debieron desplazarse de manera coordinada hacia la parte delantera del avión para contrarrestar el peso y estabilizarlo.
Las autoridades aeronáuticas de ambos países mantienen la vigilancia ante las inestables condiciones climáticas que continúan afectando a la región mediterránea.





