Redacción. — Un masivo y violento deslizamiento de tierra sacudió este miércoles el área del puerto fronterizo de Gyirong, ubicado en la línea divisoria entre China y Nepal. El alud, captado por cámaras de seguridad, arrasó con vehículos, autobuses y diversas estructuras en cuestión de segundos, dejando una estela de destrucción.
Las autoridades nepalíes informaron un balance preliminar de al menos ocho personas fallecidas y 384 viajeros desaparecidos, cifra que incluye a 291 ciudadanos extranjeros. Paralelamente, las autoridades del lado chino advirtieron sobre «importantes pérdidas» materiales y personales en su territorio, mientras despliegan operativos de emergencia en ambos lados de la frontera.
El desastre natural ocasionó estragos colosales en las vías de comunicación e infraestructura crítica de la región:
- Vialidad y transporte: Carreteras, puentes y redes de transporte quedaron severamente dañados, aislando tramos clave de la zona fronteriza.
- Impacto eléctrico: En Nepal, aproximadamente 430 megavatios de capacidad hidroeléctrica se vieron afectados, lo que representa más del 12 % de la capacidad total del país, generando preocupación por el suministro energético.
- Viviendas y servicios: Numerosas edificaciones y los sistemas de comunicaciones quedaron inoperativos tras el impacto.
Ante la magnitud de la tragedia, el presidente chino, Xi Jinping, ordenó intensificar de inmediato las labores de búsqueda y rescate en la zona afectada. Equipos de rescate especializados trabajan contrarreloj en condiciones complejas para localizar a los desaparecidos, mientras los gobiernos de ambas naciones continúan evaluando el balance definitivo de víctimas y la magnitud total de los daños.





