Redacción. — En la sociedad mauritana, la percepción estética de la mujer continúa fuertemente ligada a la corpulencia. Tradicionalmente, una mayor complexión física ha sido interpretada no solo como un símbolo de atractivo estético, sino también como un reflejo de prosperidad y estatus social.
Para una parte significativa de los hombres en Mauritania, los cuerpos de gran tamaño siguen siendo el principal referente de la belleza femenina. Esta visión responde a costumbres arraigadas durante generaciones que han dictado los estándares estéticos y las dinámicas socioculturales del país africano, donde la delgadez ha solido asociarse históricamente con carencias o menor estatus.
Esta persistencia de los patrones tradicionales pone de relieve la vigencia de costumbres ancestrales frente a las transformaciones globales de los conceptos de imagen y salud corporal.





