Los activos totales del sistema financiero dominicano alcanzaron RD$4.47 billones, equivalentes al 56.6 % del producto interno bruto (PIB), luego de registrar un crecimiento interanual de 12.6 %. El comportamiento fue impulsado principalmente por las inversiones, seguidas de la cartera de créditos, los fondos disponibles y otros activos.
De acuerdo con el Informe trimestral de desempeño del sistema financiero, publicado por la Superintendencia de Bancos (SB), la cartera de créditos mantuvo hasta mayo de 2026 su trayectoria de crecimiento y llegó a un balance de RD$2.45 billones, tras aumentar RD$201,430 millones frente al mismo período del año anterior.
La cartera privada en moneda nacional registró un crecimiento real de 4.6 %, encabezado por el crédito comercial, con un aumento de 9.9 %, y el hipotecario, con 4.7 %. En contraste, los créditos al consumo presentaron una contracción real de 2.3 %, mientras las tarjetas de crédito pasaron de crecer 17.4 % en mayo de 2025 a registrar una variación negativa de 1 % en mayo de 2026. La exposición de la cartera en moneda extranjera también disminuyó 0.6 puntos porcentuales, hasta representar el 22.1 % de la cartera.
Las tasas de interés promedio ponderadas activa y pasiva de la banca múltiple cerraron junio de 2026 en 13.60 % y 7.34 %, respectivamente. Mientras, el patrimonio técnico ajustado ascendió a RD$550,115 millones en mayo, para un crecimiento interanual de 13.4 %, y el excedente de capital alcanzó RD$252,818 millones, sustentado principalmente por el capital primario, que representa el 82.7 % del patrimonio técnico.
Al cierre de mayo, el sistema financiero presentó una solvencia de 18.71 %, por encima del mínimo regulatorio de 10 %. Las utilidades antes de impuestos acumuladas a junio alcanzaron RD$60,710 millones, un aumento interanual de 17.9 %, mientras las utilidades netas llegaron a RD$49,714 millones, con un crecimiento de 15.8 %. La rentabilidad sobre patrimonio fue de 18.31 % y sobre activos de 2.30 %. La cartera vencida se situó en RD$46,309 millones, con una morosidad de 1.89 % y una morosidad estresada de 7.69 %, ambas inferiores a los niveles registrados al inicio de 2026. Además, las provisiones cubrían el 168 % de la cartera vencida.





