Santo Domingo. — El presidente del Consejo Dominicano de Unidad Evangélica (CODUE), Feliciano Lacen, advirtió sobre la apremiante necesidad de regular y supervisar el sector evangélico en la República Dominicana. Según señaló, actualmente existe un «desorden» provocado por la falta de mecanismos para acreditar a quienes ejercen como pastores, lo que compromete la credibilidad de las organizaciones religiosas constituidas de manera formal.
Durante su participación en el programa El Despertador, Lacen sostuvo que existen personas que se identifican como pastores sin estar afiliados a un concilio ni poseer una acreditación oficial. Por esta razón, consideró indispensable fijar requisitos de formación y supervisión para el ministerio.
Lacen abordó el caso de la Fundación Restaurando Vida en Haina y de Ángel Gabriel Capellán, investigado por el Ministerio Público por presunta trata de personas con fines de explotación laboral.
Mencionó que, según comunitarios y la confraternidad de Haina, Capellán operaba en la zona desde hace más de 15 años y cuenta con el respaldo de parte de la comunidad.
Consideró que este expediente pone en evidencia fallas tanto del Estado como del sector cristiano en la supervisión de entidades que trabajan con grupos vulnerables.
Recordó que contar con la personería jurídica bajo la Ley 122-05 no basta. Las entidades que atienden a menores requieren la habilitación de CONANI, mientras que los centros con servicios médicos deben estar avalados por el Ministerio de Salud Pública.
Finalmente, el líder del CODUE cuestionó el seguimiento estatal, señalando que si una institución ha sido supervisada o clausurada con anterioridad, las autoridades deben garantizar que no continúe operando de manera irregular.





