Las autoridades monetarias dominicanas deberían aumentar la tasa de interés de política monetaria (TPM) durante la reunión de finales de septiembre, planteó el economista, matemático y catedrático Jaime Aristy Escuder. A su juicio, el margen para mantener la tasa actual se ha reducido y la señal de política monetaria debe guardar coherencia con las condiciones reales de liquidez del sistema financiero.
Aristy Escuder explicó que la TPM se mantiene en 5.25%, mientras que la tasa neutral nominal se sitúa en 6%, resultado de sumar una tasa real neutral estimada en 1.5% a una inflación esperada de 4.5% a doce meses. La diferencia de 75 puntos básicos implica, según su análisis, que la señal de la política monetaria continúa siendo expansiva, pese a que las condiciones económicas requieren una postura neutral o incluso restrictiva.
El economista señaló que la contradicción también se refleja en las tasas del mercado financiero. Entre diciembre de 2025 y agosto de 2026, la tasa pasiva aumentó 129 puntos básicos hasta 7.37%, mientras la tasa activa subió 80 puntos básicos hasta 14.08%. En ese mismo período, el crecimiento interanual de los préstamos fue de apenas 7.7%. Agregó que las reservas internacionales netas perdieron más de US$2,000 millones, una vez descontados los US$2,750 millones recibidos en febrero por la emisión de bonos soberanos.
Para Aristy Escuder, la diferencia entre la tasa de política monetaria y las tasas que enfrenta el mercado distorsiona la señal recibida por los agentes económicos y reduce la efectividad del principal instrumento de política monetaria. Sostuvo que el margen entre ambas referencias estaría casi agotado si se ubicara en 1.37%, muy por debajo del promedio de 4% observado durante la aplicación del esquema de metas de inflación.
El planteamiento se produce en un contexto internacional que el economista considera complejo, marcado por el aumento de los precios del petróleo, las tensiones en Medio Oriente y la persistencia de la inflación en las principales economías desarrolladas. Según expuso, el crudo WTI superó los US$100 por barril a finales de la semana pasada y el petróleo de Texas cerró ayer en US$101.39, con un aumento de 1.34%. También señaló que la inflación de la eurozona alcanzó 3.3% interanual en agosto y que la de Estados Unidos se situó en 3.4%, mientras aumentaban las expectativas de nuevos ajustes de tasas por parte de la Reserva Federal.





