SANTO DOMINGO.— El ministro de Deportes y Recreación, Kelvin Cruz, anunció de manera oficial la prohibición total e indefinida para que la selección nacional de fútbol de Haití vuelva a disputar partidos o realizar actividades en instalaciones deportivas de la República Dominicana.
La drástica determinación gubernamental surge como respuesta directa a los graves incidentes y actos vandálicos ocurridos la noche del jueves en el Centro Olímpico Juan Pablo Duarte, durante el choque futbolístico entre los combinados de Haití y República Dominicana. En el transcurso del evento, fanáticos del equipo haitiano protagonizaron trifulcas y ocasionaron severos daños a la infraestructura pública, entre ellos la destrucción de una de las puertas de acceso del complejo.
“El Ministerio de Deportes prohíbe de manera total que la selección haitiana de fútbol juegue en las instalaciones deportivas dominicanas”, aseveró categóricamente Cruz ante la prensa.
Cero tolerancia al vandalismo
El titular de la cartera deportiva condenó la conducta de los fanáticos visitantes y argumentó que el Estado dominicano mantendrá una postura firme e inflexible frente a la destrucción del patrimonio público.
“No toleramos el irrespeto ni la indisciplina. Lo que vivimos ayer, con los daños ocasionados a las instalaciones del Estadio Olímpico, es inaceptable”, enfatizó el ministro.
Asimismo, Cruz hizo un llamado a acatar la medida, recordando que el país actúa amparado en su derecho soberano de salvaguardar sus activos e infraestructura nacional. Subrayó, además, que las delegaciones deportivas dominicanas se caracterizan por mantener una conducta ejemplar cuando compiten en el exterior: “República Dominicana respeta las normas y las instalaciones de los países que visita para participar en competencias deportivas”.
Con este veto, la selección haitiana no podrá utilizar el territorio nacional como sede ni disputar compromisos en estadios dominicanos a partir de la fecha.





