Ministro de Hacienda y Economía dice que el Gobierno aumentará el déficit y aplicará ajustes “razonables” a los precios de los carburantes
SANTO DOMINGO, RD .— El Gobierno dominicano dispone de recursos para enfrentar durante los primeros meses de 2027 el impacto del aumento de los precios internacionales de los combustibles, informó el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, quien explicó que la estrategia oficial combina un incremento moderado del déficit fiscal con ajustes “razonables” en los precios de los carburantes.
Díaz explicó que las autoridades han decidido asumir parte del impacto del encarecimiento internacional de los combustibles para evitar que el aumento sea trasladado de manera inmediata y completa a los consumidores.
La medida, sin embargo, representa una mayor presión sobre las finanzas públicas, debido al costo que supone mantener los subsidios en un escenario internacional marcado por la volatilidad de los precios del petróleo y sus derivados.
El funcionario ha advertido que, si persisten las condiciones actuales del mercado, el subsidio destinado a los combustibles podría alcanzar los RD$50,000 millones durante 2026, una cifra significativamente superior a lo contemplado inicialmente. MMinisterio de Hacienda+1
Recursos para afrontar el inicio de 2027
De acuerdo con Díaz, el Gobierno cuenta con un margen financiero que le permitirá afrontar el impacto de los precios de los combustibles durante los primeros meses del próximo año.
La estrategia contempla utilizar parte del espacio fiscal disponible y realizar ajustes graduales en los precios, en lugar de asumir de manera permanente el costo total de las variaciones registradas en los mercados internacionales.
El ministro ha defendido esta posición bajo el argumento de que mantener subsidios elevados durante períodos prolongados no resulta sostenible para las cuentas públicas. En mayo pasado señaló que el Gobierno tenía margen para elevar el déficit fiscal, aunque advirtió que ese espacio tenía un límite. DDiario Libre
Subsidio bajo presión
La presión sobre el presupuesto se ha intensificado debido a que el comportamiento de los derivados del petróleo ha sido incluso más pronunciado que el del crudo.
El Ministerio de Hacienda y Economía ha señalado que los subsidios a los combustibles acumulan alrededor de RD$36,000 millones y podrían llegar a RD$50,000 millones este año si continúa el conflicto en Medio Oriente y se mantienen elevados los precios internacionales. MMinisterio de Hacienda
Díaz también ha explicado que el costo del subsidio no depende únicamente del precio del petróleo, sino de la cotización de productos derivados como el diésel y las gasolinas, cuyo encarecimiento aumenta directamente el monto que debe asumir el Estado.
Ajustes graduales para evitar un mayor impacto
Ante este escenario, el Gobierno ha optado por realizar incrementos graduales en los precios de los combustibles, procurando evitar un traslado brusco del costo internacional a los consumidores.
Esta política busca, según las autoridades, mantener un equilibrio entre la protección de los hogares y la sostenibilidad de las finanzas públicas.
En mayo, Díaz sostuvo que los aumentos debían aplicarse de manera gradual para permitir que la población se adaptara, al tiempo que se preservaba la capacidad del Estado para responder a la coyuntura. DDiario Libre+1
El reto fiscal para 2027
El comportamiento de los combustibles será uno de los factores que determinarán el margen de maniobra fiscal del Gobierno durante 2027.
El proyecto de Presupuesto General del Estado para ese año contempla mantener un déficit fiscal razonable y priorizar la inversión pública, además de proteger áreas como educación, salud y programas sociales. El Gobierno ha planteado una política fiscal orientada también a mitigar el impacto local del aumento de los precios internacionales. MMinisterio de Hacienda
Díaz ha señalado que la economía dominicana mantiene capacidad para enfrentar la coyuntura internacional, pero ha insistido en que el Estado debe administrar con cautela los recursos disponibles ante un escenario en el que los precios energéticos pueden continuar siendo volátiles.
La estrategia oficial para los próximos meses será, por tanto, mantener una parte del costo de los combustibles sobre las cuentas públicas, aplicar ajustes graduales al consumidor y utilizar el margen fiscal disponible para evitar que el impacto de la crisis energética se traslade de forma abrupta a la economía.





