Santo Domingo. — Una auditoría interna realizada por la Contraloría General de la República al Ministerio de Cultura, correspondiente al período comprendido entre septiembre de 2021 y diciembre de 2023 bajo la gestión de la entonces ministra Milagros Germán, reveló observaciones e irregularidades financieras por un monto prudente cuantificado en RD$304,845,908. El informe detalla debilidades críticas en áreas clave como control interno, contabilidad, tesorería, inventarios, activos, compras y recursos humanos.
El monto total de las observaciones monetarias directas se compone de varias partidas principales, mientras que otros fondos quedaron bajo control observado sin sumarse para evitar duplicidades:
- Subejecución presupuestaria: RD$144,596,174.
- Anticipos financieros: RD$56,275,256 destinados a actividades culturales.
- Diferencias contables: RD$55,603,601 entre los estados financieros y el Sistema de Administración de Bienes.
- Bienes no registrados: RD$47,767,020 por adquisiciones que no figuraban en el sistema.
- Posible fraccionamiento de compras y faltantes: RD$526,756 en procesos de compras señalados y RD$77,100 por una tableta no localizada.
- Saldos bajo control observado: Se identificaron por separado RD$14,118,595 en cuentas bancarias abiertas, RD$7,364,328 en inventario de materiales y suministros sin controles suficientes, y RD$975,000 en fondos de caja chica.
Asimismo, el informe indicó que el control interno de la institución alcanzó una puntuación integral de 58.73% (nivel mediano), destacando deficiencias severas en las actividades de control (28%) y en el monitoreo y evaluación (0%), además de limitaciones operativas en el sistema contable que requerían ajustes manuales.
Respuesta categórica de Milagros Germán
Ante la divulgación del informe, la exministra de Cultura Milagros Germán rechazó de manera categórica que los RD$304.8 millones representen una conclusión de irregularidades financieras o desfalco.
Mediante un comunicado, Germán explicó que la cifra resulta de sumar de manera improcedente conceptos de distinta naturaleza, tales como partidas no ejecutadas, anticipos autorizados y diferencias de registros que cuentan con sus debidos soportes documentales. Además, informó que remitió una comunicación formal para solicitar la revisión y rectificación de las imprecisiones.
En su defensa, la exfuncionaria aseguró que recibió el indicador de control interno cerca del 44% y lo elevó a 83.32% al cierre de su gestión en 2024, según reconocimientos de la propia Contraloría, y apuntó que el señalamiento sobre las cajas chicas ya había sido retirado por el órgano fiscalizador tras comprobarse que no aplicaba.





