Un estudio realizado por la Fundación Movilidad Vial Dominicana (Movido), en colaboración con Global Trading Caribbean / KSCOFRESH, reveló que la mayoría de los cascos protectores utilizados por motoristas en el Distrito Nacional presenta deficiencias de higiene. La investigación busca llamar la atención sobre la importancia de mantener limpios estos equipos, fundamentales para la protección de los motociclistas.
De acuerdo con los resultados, el 93 % de los 270 cascos evaluados presentó evidencia de bacterias y ácaros, lo que equivale aproximadamente a 251 unidades. El hallazgo pone de manifiesto una situación que suele pasar desapercibida en las conversaciones sobre seguridad vial, especialmente entre motoconchistas, repartidores, conductores particulares y otros usuarios que utilizan motocicletas a diario.
El documento señala que factores como el sudor, la humedad, la acumulación de residuos y la falta de limpieza periódica pueden afectar las condiciones higiénicas del interior de los cascos. Por esta razón, las entidades participantes consideran necesario prestar mayor atención a su mantenimiento, almacenamiento y limpieza, sobre todo entre quienes utilizan estos equipos durante largas jornadas laborales.
La Fundación Movido destacó que el casco es indispensable para reducir el riesgo de lesiones en la cabeza durante un accidente de tránsito, pero advirtió que su cuidado también debe formar parte de los hábitos de prevención. La organización sostiene que la seguridad vial debe abordarse de manera integral, combinando el cumplimiento de las normas de tránsito con el mantenimiento adecuado de los equipos de protección personal.
Entre las recomendaciones figura limpiar periódicamente el interior del casco siguiendo las instrucciones del fabricante, lavar las almohadillas removibles cuando sea posible y secarlas completamente antes de volver a utilizarlas. También aconseja evitar guardar los cascos húmedos en lugares cerrados sin ventilación, no compartirlos sin limpiarlos previamente, evitar productos químicos que puedan dañar sus materiales y revisar su estado para sustituirlos cuando corresponda. El estudio aclara que detectar bacterias o ácaros no significa necesariamente que exista una infección o enfermedad, pues el riesgo sanitario depende de los agentes identificados, su concentración y las condiciones de exposición.





