Luis Miguel De Camps plantea revisar el currículo y fortalecer la calidad del aprendizaje de cara a la Meta 2036.
SANTO DOMINGO.– La transformación del sistema educativo dominicano, el desarrollo de competencias para el mercado laboral y la incorporación responsable de nuevas tecnologías figuran entre los principales desafíos que deberá superar el país para preparar a las próximas generaciones.
Así lo expuso el ministro de Educación, Luis Miguel De Camps, en una entrevista exclusiva con Revista Mercado, publicada el 15 de octubre, en la que presentó los avances de su gestión y las prioridades para fortalecer la enseñanza de cara a la Meta 2036.
Durante la conversación, el funcionario reconoció que, aunque el país muestra señales de mejoría en algunos indicadores educativos, el ritmo de avance todavía no responde a las aspiraciones nacionales. Por ello, consideró necesario acelerar los cambios y revisar aspectos fundamentales del modelo de enseñanza.
Revisión curricular y competencias digitales
Uno de los planteamientos centrales de De Camps es la necesidad de revisar el currículo educativo para adecuarlo a las exigencias actuales. El ministro señaló que los resultados de las evaluaciones internacionales ofrecen elementos para identificar fortalezas y debilidades del sistema.
También destacó la importancia de desarrollar competencias digitales, pensamiento computacional y conocimientos sobre inteligencia artificial, con el objetivo de preparar a los estudiantes para una sociedad cada vez más tecnológica.
Sobre el uso de dispositivos electrónicos en las escuelas, defendió una regulación que promueva su utilización responsable, en lugar de una prohibición absoluta. La propuesta busca equilibrar las oportunidades que ofrece la tecnología con los riesgos relacionados con la distracción y el aprendizaje.
Más estudiantes en inglés y atención a la formación docente
En materia de bilingüismo, el ministro informó que cerca de 200,000 estudiantes están desarrollando sus competencias en inglés mediante modalidades de enseñanza directa y plataformas tecnológicas.
De Camps también resaltó la evaluación del desempeño docente como una herramienta para identificar las necesidades de capacitación y fortalecer las competencias de los maestros, considerados una pieza fundamental para mejorar los resultados académicos.
En educación inicial, indicó que la matrícula se aproxima a los 422,000 niños, un avance que, según explicó, debe acompañarse de iniciativas para estimular la lectoescritura desde los primeros años escolares.
La educación y su vínculo con el empleo
El ministro sostuvo que la formación académica debe guardar una relación más estrecha con las necesidades productivas del país, sin perder de vista el desarrollo humano, la formación ciudadana y los valores.
Esta visión coincide con las prioridades que el Ministerio de Educación ha planteado para avanzar hacia la Meta 2036, entre ellas el fortalecimiento de la educación técnico-profesional, las competencias digitales y el aprendizaje del inglés para mejorar las oportunidades de empleabilidad.
Bienestar estudiantil como parte del aprendizaje
La entrevista también abordó la salud mental, la convivencia escolar y la participación de las familias como factores que inciden en el rendimiento académico.
De Camps informó que el Programa de Salud Escolar opera en 101 centros educativos y que está prevista la incorporación de otros 255 durante el año escolar 2026-2027. Asimismo, anunció la ampliación de iniciativas orientadas a la actividad física, la cultura y la prevención del acoso escolar.
El funcionario sostuvo que preparar el talento dominicano requiere atender no solo los conocimientos académicos, sino también las condiciones físicas, emocionales y sociales en las que se desarrolla el aprendizaje.
Meta 2036: el desafío de convertir los planes en resultados
La visión expuesta por el ministro sitúa a la educación como uno de los pilares para impulsar la productividad, la innovación y el desarrollo nacional en los próximos años.
Sin embargo, el desafío estará en traducir las estrategias anunciadas en mejoras sostenidas de la comprensión lectora, el razonamiento matemático, las competencias digitales y la preparación para el empleo.
La revisión curricular, la formación de los docentes, la ampliación del acceso al inglés y el fortalecimiento del bienestar estudiantil forman parte de esa agenda.
El objetivo, según De Camps, es construir un sistema educativo que identifique y desarrolle el potencial de cada estudiante, al tiempo que prepare a las nuevas generaciones para responder a las transformaciones económicas, sociales y tecnológicas que marcarán el futuro de la República Dominicana.





