Redacción. — El empresario y CEO de Tesla, Elon Musk, presentó una versión rediseñada de su auto deportivo eléctrico Roadster, desarrollada en colaboración con SpaceX e impulsada por propulsores, con el anuncio de que su producción formal dará inicio en 2028.
La revelación se llevó a cabo en un centro de pruebas de SpaceX en McGregor, Texas, sirviendo como una vitrina tecnológica de altas prestaciones en un momento en que la compañía redirige gran parte de sus recursos hacia la conducción autónoma basada en inteligencia artificial y la robótica.
Durante la demostración dinámica, el vehículo sorprendió al circular boca abajo por una rampa mediante un sistema de succión, girar en el aire y aterrizar con el apoyo de propulsores integrados.
El propio Elon Musk afirmó que el modelo podrá acelerar de cero a 100 km/h en menos de un segundo y superar los 370 km/h de velocidad máxima, retomando un ambicioso proyecto anunciado inicialmente en 2017 que acumuló múltiples retrasos frente a su meta original de entrega en 2020.
Aunque no se especificó un precio global definitivo, las reservas en la plataforma oficial ya reflejan distintas variantes: la versión Performance (con un depósito de 50.000 dólares), la opción Thrust equipada con propulsores de aceleración (requiriendo un depósito de 250.000 dólares) y un modelo extremo denominado «Rocket», disponible únicamente por invitación, el cual integra un sistema de vuelo completo y propulsores de gas frío que le permiten realizar movimientos de rotación y elevación, aunque la propia empresa advirtió que esta última variante no cuenta con aprobación para su uso en la vía pública.





