La gobernadora Jenniffer González firmó una resolución para solicitar la admisión de la isla como estado de la Unión, una iniciativa que reaviva el debate sobre su futuro político y su relación con Washington.
SAN JUAN, Puerto Rico. — La gobernadora de Puerto Rico, Jenniffer González, firmó una resolución conjunta que solicita formalmente al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y al Congreso estadounidense que la isla sea admitida como el estado número 51 de la Unión, con los mismos derechos y condiciones que los demás estados.
La iniciativa, dada a conocer el viernes 16 de octubre, busca convertir la estadidad en una petición oficial del Gobierno puertorriqueño ante las autoridades federales, en un nuevo esfuerzo por cambiar el actual estatus político del territorio.
“Este es momento de definirnos. El momento de la descolonización ya llegó”, expresó González tras firmar el documento, con el que asegura cumplir uno de los principales compromisos de su programa de Gobierno.
La gobernadora sostuvo que la solicitud responde a la voluntad expresada por parte del electorado puertorriqueño en distintas consultas sobre el futuro político de la isla. Sin embargo, el tema continúa generando divisiones entre los sectores que defienden la estadidad, quienes favorecen mantener el estatus actual y los que respaldan la independencia.
Una petición que deberá evaluar el Congreso
Según González, la Resolución Conjunta de la Cámara 391 representa un paso diferente a los esfuerzos anteriores, debido a que formaliza una solicitud de admisión como estado mediante una legislación aprobada en Puerto Rico, en lugar de limitarse a comunicar los resultados de los plebiscitos celebrados en la isla.
La mandataria afirmó que los puertorriqueños han contribuido al desarrollo de Estados Unidos, han participado en la defensa del país y poseen la ciudadanía estadounidense, por lo que considera que corresponde al Congreso decidir sobre la petición.
No obstante, la firma de la resolución no convierte automáticamente a Puerto Rico en un estado de Estados Unidos. La admisión requiere la intervención de las autoridades federales y, en particular, una decisión del Congreso estadounidense.
Un debate político que continúa abierto
Puerto Rico mantiene actualmente un estatus de Estado Libre Asociado, una condición política que permite a sus habitantes ser ciudadanos estadounidenses, pero que no les concede la misma representación política federal que tienen los residentes de los 50 estados.
El Partido Nuevo Progresista (PNP), encabezado por González, promueve la estadidad como vía para alcanzar la igualdad política plena. En contraste, el Partido Popular Democrático (PPD) defiende mantener o reformar la relación política actual, mientras que el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) apuesta por la independencia.
Hasta el momento descrito en la información publicada, el presidente Donald Trump no había anunciado una posición sobre esta petición específica.
La iniciativa abre un nuevo capítulo en una discusión que lleva décadas marcando la política puertorriqueña: decidir si la isla debe integrarse plenamente a Estados Unidos, mantener una relación política diferente o convertirse en un país independiente.
El desenlace dependerá ahora de los próximos pasos legislativos y de la decisión que adopte el Gobierno federal estadounidense.





