Redacción. — Un manifestante fue derribado por el chorro de un cañón de agua de la policía durante los enfrentamientos registrados el pasado sábado 17 de octubre en las inmediaciones de la estación ferroviaria de Bolonia, en medio de una jornada de protestas contra el incremento del costo de la vida.
La movilización, que inició de manera pacífica con consignas en rechazo a las subidas de precios, escaló cuando un grupo de participantes comenzó a lanzar piedras, botellas y otros objetos contundentes contra los agentes de seguridad.
Ante la agresión, la policía respondió utilizando cañones de agua y gases lacrimógenos para dispersar a la multitud y retomar el control de la zona.
De acuerdo con reportes de medios italianos, los disturbios dejaron al menos siete personas detenidas. Las tensiones y enfrentamientos también se reprodujeron en otras ciudades del país durante las protestas de ese fin de semana, evidenciando el malestar social ante la situación económica.





