Redacción. Este martes 27 de octubre de 2026, los colegios electorales en Israel abrieron a las 7:00 hora local (6:00 CET) para acoger las primeras elecciones desde los ataques de Hamás de octubre de 2023.
Según cifras de la Comisión Electoral Central israelí, un total de 12.018 colegios electorales abrieron sus puertas para un padrón de 7.332.000 electores. El proceso incluye el voto anticipado de los diplomáticos en el exterior (el pasado 15 de octubre) y de los soldados en activo del Ejército (desde el día 21).
El portavoz de la Comisión Electoral, Dean Livne, destacó que cerca de 330.000 jóvenes participan por primera vez en esta jornada democrática. Asimismo, la ONG estadounidense AID Coalition estimó que al menos 67.000 israelíes han volado de regreso al país —principalmente desde Europa y Estados Unidos— para ejercer su derecho al voto, ya que no se permite el sufragio a distancia.
Un panorama reñido: Netanyahu frente a Gadi Eisenkot
Las encuestas de las tres principales cadenas de televisión sitúan a la coalición encabezada por el ex jefe del Ejército Gadi Eisenkot con una proyección de 52 a 56 escaños, frente a los 50 escaños del bloque del actual primer ministro, Benjamín Netanyahu. Ambas fuerzas se encuentran lejos de la mayoría absoluta de 61 escaños requerida para formar gobierno.
- Benjamín Netanyahu: Líder del partido derechista Likud, acude a los comicios respaldado por formaciones judías ultraortodoxas y los ministros ultranacionalistas Bezalel Smotrich (Finanzas) e Itamar Ben Gvir (Seguridad Nacional). Está previsto que vote a las 11:00 hora local en Jerusalén Oeste.
- Gadi Eisenkot: Encabeza el partido de centro-derecha Yashar! (¡Recto!), al frente de un bloque que incluye a Naftali Bénet y Yair Lapid (Beyajad), Avigdor Líberman (Israel Beitenu) y Yair Golán (Los Demócratas). Votará cerca de Tel Aviv.
El papel de los partidos árabes y el contexto de crisis
De los 38 partidos que concurren a los comicios, se espera que solo 11 superen el umbral del 3,25% necesario para obtener representación en el Parlamento. Ante el reñido empate entre los bloques principales, el apoyo de los partidos árabes —a los que las encuestas otorgan entre 14 y 16 escaños— podría resultar decisivo para la investidura. La población de «árabes israelíes» representa un 20% de la población total del país y un 17% del electorado.
Las elecciones ponen a prueba al país tras una legislatura marcada por las mayores protestas en su historia contra la independencia judicial, la masacre del 7 de octubre, la crisis de los rehenes, la ofensiva contra Gaza y una seguidilla de escaladas bélicas con Líbano e Irán.





