Un ataque con drones cargados de explosivos en el municipio de Planadas, ubicado en el departamento del Tolima, en el centro-sur de Colombia, dejó cuatro personas fallecidas, entre ellas una bebé de apenas dos meses de nacida, y un número aún no determinado de heridos, según confirmaron las autoridades este lunes 2 de noviembre de 2026.
La gobernadora del Tolima, Adriana Matiz, informó que el balance preliminar del atentado es de cuatro víctimas mortales. La funcionaria condenó el hecho y manifestó que atacar a la población civil y poner en peligro la vida de los soldados y las familias de la zona constituye una grave amenaza para la seguridad de la comunidad.
El atentado ocurrió durante la noche del sábado, cerca de una base militar de Planadas, en una región donde tienen presencia varias disidencias de la antigua guerrilla de las FARC. El Ejército colombiano también rechazó el ataque y señaló que representa una grave vulneración de los derechos humanos, particularmente del derecho a la vida, la integridad y la seguridad de la población civil.
La Defensoría del Pueblo advirtió que las explosiones también afectaron un hospital y una farmacia cercanos, situación que constituye una infracción del derecho internacional humanitario. La defensora del Pueblo, Iris Marín, explicó que en la zona existe una alerta temprana debido a los enfrentamientos entre la Segunda Marquetalia, liderada por alias Iván Márquez, y el Estado Mayor Central, comandado por alias Iván Mordisco.
Marín agregó que la situación de seguridad se ha deteriorado recientemente por la expansión de la extracción ilícita de minerales en el sur del Tolima, especialmente en el municipio de Ataco. Mientras tanto, la ministra de Salud, Ana María Vesga, condenó las afectaciones a los servicios médicos y recordó que la misión médica debe ser protegida. El Ministerio de Defensa desplegó tropas en el área para brindar asistencia a las familias afectadas y reforzar la vigilancia.





