El incidente ocurrido el jueves ha resultado en un saldo trágico de al menos cuatro fallecidos y 38 personas desaparecidas en el naufragio de un ferri cerca de la isla de Bali, un destino turístico popular en Indonesia. Los equipos de emergencia han llevado a cabo una operación de rescate exitosa, recuperando a 23 supervivientes hasta el momento.
El navío, que transportaba 53 pasajeros y 12 tripulantes, se hundió aproximadamente a las 23:20 del miércoles (16:20 GMT) mientras navegaba por el estrecho de Bali hacia el destino turístico de renombre, según lo indicado en un comunicado emitido por la Oficina de Búsqueda y Rescate de Surabaya. Los equipos de salvamento desplegaron desde anoche un dispositivo, apoyados con balsas neumáticas, que continuará durante el día.
En este momento, las causas del accidente del barco, que partió aproximadamente 20 minutos antes del naufragio de la ciudad de Ketapang, en el oeste de la isla de Java, con destino a la ciudad de Gilimanuk, en el este de la isla de Bali, un trayecto de aproximadamente tres kilómetros, son aún desconocidas.
En Indonesia, los accidentes marítimos son un asunto de preocupación, debido a la presencia de infraestructuras inadecuadas y a la sobrecarga de pasajeros y mercancías. El incumplimiento de las estrictas normas de seguridad y las inclemencias meteorológicas han sido factores determinantes en el desafortunado evento. El transporte marítimo se erige como uno de los medios de transporte más relevantes en el archipiélago indonesio. Este país, compuesto por más de 17 000 islas y con una población que supera los 270 millones de habitantes, es un mercado de gran importancia para la región.
En 2018, más de 150 personas perdieron la vida cuando un ferry se hundió en uno de los lagos más profundos del mundo. Este suceso tuvo lugar en la isla de Sumatra, donde se produjo uno de los peores accidentes de la historia reciente del país.





