Carlos Segura Foster, ex administrador del Banco Agrícola, considera imprescindible una intervención inmediata de los organismos reguladores de dicho banco.
La situación actual del Banco Agrícola evidencia señales de gestión deficiente, posible manipulación contable, ausencia de controles internos efectivos, deficiente evaluación de riesgos y nula eficiencia de los organismos internos y externos de fiscalización, advierte Carlos Segura Foster, miembro del Comité Central del PLD y ex Administrador del Banco Agrícola.
“Estas situaciones, inéditas en su magnitud para la entidad, han encendido las alarmas tanto en la opinión pública como en organismos de la sociedad civil, como Alianza por la Corrupción, que ha solicitado reiteradamente la intervención de la Cámara de Cuentas para auditar la institución, sin embargo, hasta la fecha, la Superintendencia de Bancos no ha realizado una supervisión efectiva ni ha tomado medidas correctivas visibles”, apunta el experto agropecuario.
La opinión de Segura Foster se destaca en un artículo publicado en la multimedia Ojalá.do y en Vanguardia del Pueblo, que inicia informando que la entidad financiera estatal es protagonista de una serie de denuncias por presuntos actos de corrupción y deficiencias en la gestión institucional.
Al analizar los estados financieros del Banco Agrícola al 30 de junio de 2025, comparados con el mismo periodo de 2024, Segura Foster afirma que la situación presentada es preocupante, pasando a citar:
Los ingresos financieros disminuyeron en RD$241.7 millones en ese periodo y el gasto de nómina aumentó en RD$46.4 millones, manteniendo una tendencia alcista por más de 48 meses consecutivos.
Dice también que el banco cerró el semestre con un déficit operacional de RD$36.8 millones, lo que indica que sus ingresos operativos ya no cubren los gastos de funcionamiento operativo, obligando a financiarse con ingresos de otras fuentes.





