En una estación ferroviaria de San Petersburgo, Rusia, una carriola con un bebé estuvo a segundos de ser arrollada por un tren luego de caer accidentalmente a las vías. Las cámaras de seguridad captaron el momento en que el carrito sin el bebé dentro se deslizó hacia la zona de peligro y fue destrozado al paso de la máquina.
Afortunadamente, el menor estaba en brazos de sus padres en ese preciso instante y resultó ileso.
La pareja encargada del bebé sufrió un descuido que permitió que la carriola rodara hasta las vías metros antes de la llegada del tren, lo que hizo imposible rescatarla a tiempo. Aunque el incidente causó alarma y debate en redes sociales sobre la responsabilidad y vigilancia de los adultos, por fortuna no pasó a mayores y solo hubo daños materiales.
Las autoridades de la estación actuaron rápidamente para retirar los restos del vehículo de las vías y garantizar la reanudación segura del servicio ferroviario. Este suceso, que pudo haber sido fatal, terminó como una advertencia sobre la importancia de la atención constante en espacios de riesgo ferroviario.





