El sector Las Lilas, en Santo Domingo Este, atraviesa un ambiente de creciente incertidumbre tras las acciones de desalojo vinculadas al proyecto “Recuperación de la Margen Oriental del Río Ozama”. A solo tres días de la visita del ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, los residentes aseguran vivir con miedo constante a perder sus viviendas sin tener una alternativa clara de reubicación.
En la zona predominan los escombros, restos de madera, concreto y ajuares que no pudieron ser recuperados tras los primeros derribos de viviendas. El entorno refleja tristeza y abandono, mientras las familias afectadas intentan adaptarse a la pérdida de sus hogares en medio de la intervención estatal.
Muchos residentes afirman que la angustia les impide dormir, debido a la falta de certeza sobre su futuro habitacional. Algunos señalan que las autoridades les han ofrecido compensaciones económicas que van desde RD$100,000 hasta RD$700,000, montos que consideran insuficientes para iniciar una nueva vida en otro lugar.
El proyecto contempla una inversión de RD$409.5 millones y busca impactar a más de 62,000 habitantes de la ribera del Ozama. La Unidad Ejecutora para la Readecuación de Barrios y Entornos (URBE) es la entidad encargada del proceso de reubicación y evaluación de las viviendas, lo que ha generado inconformidad entre varios afectados.
Entre los testimonios, una residente de 65 años asegura que la compensación ofrecida no le permite acceder a una vivienda digna, mientras otros reclaman diferencias en los montos asignados entre propietarios e inquilinos. La situación ha provocado tensión, preocupación por la salud y denuncias de falta de claridad en los procesos de evaluación.





