El Pentágono informó que el USS Gerald R. Ford, el portaviones más grande y avanzado de Estados Unidos, regresará a su base en Norfolk, Virginia, luego de permanecer desplegado durante 11 meses en Europa, el Caribe y Oriente Medio. Durante este extenso operativo, participó en acciones relacionadas con la captura de Nicolás Maduro y en operaciones vinculadas al conflicto con Irán.
La misión del Gerald Ford se convirtió en el despliegue más largo de un portaviones estadounidense desde el fin de la Guerra de Vietnam. Según reportes de medios estadounidenses, la duración de la operación provocó descontento entre parte de la tripulación, debido al prolongado tiempo lejos de sus hogares y las exigencias del servicio continuo.
La Armada de Estados Unidos confirmó oficialmente el retorno mediante un comunicado, indicando que el Grupo de Ataque del USS Gerald R. Ford completó su misión. También informó que los escuadrones del Ala Aérea Embarcada 8 ya comenzaron a regresar a sus respectivas bases, mientras los destructores y el buque insignia llegarán en los próximos días.
El portaviones de propulsión nuclear forma parte de una nueva generación diseñada para reemplazar a los buques de la clase Nimitz. Junto al USS George W. Bush y el USS Abraham Lincoln, fue utilizado para respaldar ataques militares y el bloqueo naval contra Irán, operando recientemente en la zona del mar Rojo.
Durante su despliegue también se reportaron incidentes a bordo, como un incendio en una lavandería que dejó heridos y problemas recurrentes con los sistemas sanitarios. Incluso, algunos tripulantes estarían considerando abandonar el Ejército al regresar a Estados Unidos. A pesar del repliegue, el Pentágono aseguró que no representa una desescalada inmediata del conflicto en Oriente Medio.





