Rusia realizó una nueva prueba de su misil balístico intercontinental Sarmat, como parte de su programa de modernización de sus fuerzas nucleares estratégicas. El presidente Vladimir Putin aseguró que este armamento entrará en servicio de combate antes de finalizar el año.
Putin calificó al Sarmat como “el misil más poderoso del mundo”, destacando que su capacidad nuclear supera ampliamente a sistemas occidentales similares. Este misil fue diseñado para sustituir al antiguo Voyevoda, de fabricación soviética, y cuenta con mayor precisión y capacidad para evadir sistemas de defensa antimisiles.
Según explicó el mandatario ruso, el Sarmat puede realizar vuelos suborbitales con un alcance superior a los 35,000 kilómetros, permitiéndole atacar objetivos a gran distancia y desde trayectorias difíciles de interceptar. Además, sus ojivas pueden dirigirse de manera individual hacia distintos blancos estratégicos.
El lanzamiento ocurre mientras Rusia continúa reforzando su arsenal nuclear en medio del conflicto con Ucrania y la tensión con Occidente. Desde 2022, Moscú ha utilizado con frecuencia su poder nuclear como elemento de disuasión frente al respaldo militar de Estados Unidos y Europa a territorio ucraniano.
Además del Sarmat, Rusia también desarrolla otras armas avanzadas como el planeador hipersónico Avangard, el misil Oreshnik, el dron submarino Poseidón y el misil de crucero nuclear Burevestnik, como parte de su estrategia para mantener el equilibrio militar frente a Estados Unidos.





