El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, atribuyó la situación “particularmente tensa” del sistema eléctrico de la isla al bloqueo energético que, según afirmó, mantiene Estados Unidos desde hace más de tres meses, afectando el suministro de combustible necesario para la generación eléctrica.
En los últimos días, Cuba ha enfrentado prolongados apagones y niveles récord de déficit energético por la escasez de combustible. Según cifras oficiales, el 65 % del territorio nacional sufrió cortes eléctricos simultáneos, afectando a gran parte de los 9.6 millones de habitantes del país. En La Habana, los apagones superan las 19 horas diarias y en varias provincias se extienden durante jornadas completas.
Díaz-Canel aseguró que desde finales de enero el gobierno de Donald Trump solo permitió la llegada de un tanquero ruso con 100,000 toneladas de crudo, lo que produjo una leve mejoría en abril. Sostuvo que Washington busca generar sufrimiento en la población para presionar políticamente al Gobierno cubano.
Por su parte, Marco Rubio negó recientemente la existencia de un bloqueo petrolero y responsabilizó la crisis energética a deficiencias en la gestión del gobierno comunista. Sin embargo, Díaz-Canel insistió en que el embargo comercial y financiero vigente desde 1962 sigue afectando severamente la estabilidad del país.
Para enfrentar la crisis, Cuba impulsa la expansión de energías renovables, especialmente la solar, con apoyo de China. Entre 2025 y 2026 se instalaron 56 parques solares fotovoltaicos que aportan más de 1,000 megavatios, equivalentes a cerca del 10 % de la generación eléctrica nacional. Las autoridades esperan cerrar 2026 con un 15 % de producción energética proveniente de energía solar.





