El Banco Central de la República Dominicana decidió mantener sin cambios su tasa de política monetaria (TPM) en 5.25 % anual durante su reunión de mayo, en una medida orientada a preservar la estabilidad económica frente al aumento temporal de la inflación provocado por el encarecimiento internacional del petróleo. También permanecieron invariables la tasa de expansión de liquidez en 5.75 % y la de depósitos remunerados en 4.50 % anual.
La entidad explicó que la decisión responde a la recuperación gradual de la economía dominicana y a que las recientes presiones inflacionarias obedecen principalmente a factores externos vinculados al mercado energético. A pesar de estos aumentos, las expectativas de inflación a mediano plazo continúan alineadas con la meta oficial de 4.0 % ± 1.0 %.
En el ámbito internacional, el Banco Central destacó que la economía de Estados Unidos mantiene un desempeño favorable, aunque la inflación se elevó a 3.8 % debido al incremento de los costos energéticos. Mientras tanto, Europa enfrenta una desaceleración económica y mayores presiones inflacionarias asociadas al conflicto en Medio Oriente, escenario que ha llevado a varios bancos centrales a mantener o endurecer sus políticas monetarias.
A nivel local, la inflación interanual aumentó a 5.11 % en abril, impulsada por los ajustes en los precios de los combustibles. Sin embargo, la inflación subyacente se mantiene dentro del rango meta, ubicándose en 4.87 %. El Banco Central proyecta que el indicador volverá al rango objetivo durante el último trimestre del año, conforme disminuya el impacto de los elevados precios internacionales del petróleo.
La institución resaltó además que la economía dominicana muestra señales positivas, con un crecimiento promedio de 4.0 % en el período enero-abril de 2026. Sectores como construcción, zonas francas y turismo han impulsado la actividad económica. Asimismo, el peso dominicano acumula una apreciación cercana al 8 %, mientras las reservas internacionales alcanzan unos US$15,900 millones, superando los niveles recomendados por el Fondo Monetario Internacional.





