El recrudecimiento de las tensiones entre Estados Unidos, Israel e Irán provocó un fuerte aumento en los precios internacionales del petróleo al inicio de la semana. La incertidumbre sobre una posible escalada del conflicto en Oriente Medio ha generado preocupación en los mercados energéticos y financieros.
El barril de petróleo West Texas Intermediate (WTI) registró un incremento de 5.49 %, cerrando en US$92.25 en la Bolsa de Nueva York. El alza estuvo impulsada por declaraciones de Irán, que condicionó cualquier acuerdo con Estados Unidos al establecimiento de un alto al fuego en Líbano, donde continúan los enfrentamientos entre Israel y el grupo Hezbolá.
Por su parte, el petróleo Brent del Mar del Norte llegó a subir hasta 6.60 % durante la jornada, alcanzando los US$97.13 por barril, aunque finalizó el día en US$94.98. La suspensión de las negociaciones entre Irán y Estados Unidos aumentó la percepción de riesgo en los mercados y alejó las expectativas de una solución rápida al conflicto.
La incertidumbre también impactó otras materias primas. El oro experimentó una importante subida, mientras que el cobre avanzó moderadamente. En contraste, productos como el trigo, el maíz y el cacao registraron ligeras caídas. Los analistas señalan que la fortaleza del dólar continúa siendo un factor determinante en el comportamiento de los mercados globales.
Empresarios, comerciantes y transportistas han expresado preocupación por las posibles consecuencias económicas de esta situación. Además de encarecer los combustibles, las tensiones en el estrecho de Ormuz presionan los costos del transporte marítimo internacional, afectando las cadenas de suministro y elevando los precios de diversos bienes de consumo.





