El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asistirá este lunes al Juego 3 de las Finales de la NBA entre los New York Knicks y los San Antonio Spurs en el Madison Square Garden. La visita marcará su regreso a Nueva York para presenciar un partido de los Knicks por primera vez en más de una década.
Invitado por James Dolan, Trump se convertirá en el primer presidente en funciones en asistir a un partido de las Finales de la NBA. El mandatario mantiene una larga relación como aficionado del equipo neoyorquino, al que ha seguido desde hace décadas y cuyos encuentros frecuentó durante los años 90 y principios de los 2000.
La presencia del presidente coincide con un momento histórico para los Knicks, que buscan conquistar su primer campeonato desde 1973. El conjunto neoyorquino llega al Madison Square Garden con ventaja de 2-0 en la serie frente a San Antonio y acumula una racha de 13 victorias consecutivas en los playoffs.
Aunque Trump ha asistido recientemente a eventos deportivos de gran relevancia, como el Super Bowl, las 500 Millas de Daytona y torneos de golf y tenis, su regreso al Garden también ha generado reacciones encontradas. Algunos seguidores del equipo expresaron preocupación por las medidas especiales de seguridad y el impacto logístico que acompañará la visita presidencial.
El comisionado de la NBA, Adam Silver, defendió la autenticidad de la afición de Trump por los Knicks, recordando que asistía regularmente a partidos mucho antes de iniciar su carrera política. La relación del mandatario con el equipo se remonta a varias décadas y forma parte de su etapa como figura pública y empresario en Nueva York.





