La transformación digital de los documentos de identidad en República Dominicana ha traído consigo nuevos desafíos en materia de seguridad. Expertos advierten que la combinación de cédulas digitales, pasaportes electrónicos y el uso cada vez más sofisticado de la inteligencia artificial por parte de redes criminales está elevando el riesgo de suplantación de identidad.
El ingeniero Héctor Antonio Santillán, director de la Escuela de Informática de la UNPHU, alertó que muchas personas continúan compartiendo fotografías de sus cédulas a través de aplicaciones como WhatsApp, una práctica que facilita el acceso de delincuentes a información sensible. Según explicó, esta conducta, junto con la falta de controles biométricos rigurosos en algunos procesos comerciales, crea un escenario propicio para el fraude.
Santillán señaló que los ciberdelincuentes aprovechan herramientas de inteligencia artificial para perfeccionar ataques de phishing y otras modalidades de engaño digital. Con datos básicos obtenidos de una cédula expuesta, los estafadores pueden intentar contratar servicios, abrir cuentas o realizar trámites fraudulentos utilizando la identidad de terceros.
El especialista destacó que el principal riesgo no se encuentra en el documento físico, sino en la información contenida en él y en los datos biométricos asociados. Por ello, recomendó evitar compartir imágenes de documentos personales por canales informales y exigir validaciones biométricas presenciales cuando sea necesario realizar contrataciones o gestiones importantes.
Como parte de los esfuerzos para fortalecer la ciudadanía digital, la UNPHU y la Embajada de Estados Unidos lanzaron el proyecto “Formación en Ciudadanía Digital e Inteligencia Artificial para el Futuro Digital de la República Dominicana (DCAIA)”, una iniciativa que se desarrollará entre 2026 y 2028 para capacitar a estudiantes, docentes y líderes comunitarios en el uso seguro de las tecnologías emergentes.





