El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, presentó la estrategia tributaria que el Gobierno enviará al Congreso Nacional la próxima semana, con el objetivo de recaudar entre RD$40,000 y RD$50,000 millones para enfrentar el impacto de la crisis internacional, contener el déficit fiscal y financiar subsidios esenciales, especialmente en combustibles y electricidad. Según explicó, la iniciativa busca generar ingresos adicionales sin abordar de manera integral los problemas estructurales de las finanzas públicas.
Díaz señaló que el aumento de los subsidios a los combustibles ha generado una presión significativa sobre el gasto público. Indicó que, al cierre de la primera semana de junio, el subsidio acumulado rondaba los RD$20,000 millones, superando ampliamente lo presupuestado para todo el año. De mantenerse la tendencia actual de los precios internacionales, el costo anual podría ubicarse entre RD$40,000 y RD$50,000 millones.
Uno de los aspectos más destacados del proyecto es que no contempla modificaciones al ITBIS ni a impuestos selectivos sobre combustibles, vehículos, alcoholes, seguros, telecomunicaciones o patrimonio inmobiliario. Tampoco incluye cambios en el impuesto sobre la renta de las pequeñas y medianas empresas. El funcionario explicó que el Gobierno optó por una vía distinta a otras reformas fiscales recientes que buscaban ampliar la base del ITBIS.
Las principales fuentes de recaudación provendrán de un aumento temporal del impuesto sobre la renta empresarial para compañías con ingresos superiores a RD$1,000 millones, un incremento en el impuesto a transferencias electrónicas y cheques, mayores cargas sobre pasajes aéreos, casinos y juegos de azar, así como la aplicación de un impuesto selectivo a los cigarrillos electrónicos. El Gobierno estima que estas medidas aportarán la mayor parte de los recursos proyectados.
La propuesta también incluye incentivos para micro, pequeñas y medianas empresas. Entre ellos destaca la eliminación de los anticipos para las microempresas, la reducción de la frecuencia de pago para pequeñas empresas y una amnistía tributaria que permitirá regularizar deudas mediante la eliminación de recargos e intereses. Además, contempla ajustes para proteger a la clase media, incluyendo la indexación del mínimo no imponible del impuesto sobre la renta, mayores deducciones por gastos educativos y beneficios especiales para familias con personas con discapacidad o trastornos del neurodesarrollo.





