El proyecto de reforma al Código de Trabajo volvió a retrasarse en la Cámara de Diputados luego de que el presidente Luis Abinader solicitara un nuevo proceso de diálogo entre los sectores empresarial y laboral. A raíz de esta petición, el pleno decidió remitir nuevamente la iniciativa a la Comisión Permanente de Trabajo con un plazo ordinario de 30 días para continuar su estudio.
El presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, informó que el mandatario planteó la necesidad de alcanzar consensos sobre los puntos que aún generan diferencias, dejando claro que la posición del Gobierno es mantener intacta la cesantía laboral. La propuesta fue acogida por los legisladores, aunque la pieza ya lleva cerca de dos años en discusión dentro del Congreso Nacional.
La solicitud presidencial surge pese al rechazo expresado por las organizaciones sindicales, que sostienen que el proyecto es el resultado de más de 13 años de negociaciones y acuerdos. Los trabajadores consideran que el proceso de diálogo ya concluyó y rechazan cualquier intento de reabrir debates que puedan afectar derechos adquiridos.
Abinader reiteró que la defensa de la cesantía ha sido una postura constante del Poder Ejecutivo y señaló que el Gobierno está dispuesto a servir como mediador entre empresarios y trabajadores para resolver los puntos pendientes. Sin embargo, aclaró que corresponde a ambas partes avanzar hacia acuerdos que permitan culminar la reforma laboral.
Entre los temas más controversiales figuran la figura del astreinte, la posibilidad de incorporar contratos de prueba y otros aspectos relacionados con los derechos laborales. Además, la comisión legislativa aprobó recientemente medidas para sancionar retrasos judiciales en conflictos laborales y reincorporó a los hermanos dentro de las licencias remuneradas por fallecimiento. La iniciativa deberá ser aprobada antes del 26 de julio para evitar que perima nuevamente.





