La candidata derechista Keiko Fujimori se encuentra cada vez más cerca de convertirse en la próxima presidenta de Perú tras ampliar su ventaja sobre el izquierdista Roberto Sánchez en la segunda vuelta electoral celebrada el pasado 7 de junio. Con más del 99% de los votos escrutados, Fujimori mantiene una diferencia cercana a los 40,000 sufragios.
Según los resultados oficiales preliminares, Fujimori acumula el 50.1% de los votos válidos, equivalentes a más de 9.15 millones de sufragios, mientras que Sánchez registra el 49.9%, con poco más de 9.11 millones. Aún quedan por contabilizar unas 565 actas observadas, principalmente procedentes de Lima, donde la candidata de Fuerza Popular ha obtenido un respaldo mayoritario.
Aunque la ventaja parece cada vez más difícil de revertir, Keiko Fujimori todavía no se ha proclamado ganadora. Por su parte, Roberto Sánchez, quien compite respaldado por el expresidente encarcelado Pedro Castillo, tampoco ha reconocido una derrota y ha convocado movilizaciones para cuestionar presuntas irregularidades en el voto emitido desde el exterior.
De confirmarse los resultados, Fujimori alcanzaría la presidencia en su cuarto intento electoral, luego de perder las segundas vueltas de 2011, 2016 y 2021. Además, significaría el regreso del fujimorismo al poder 26 años después de la salida de su padre, el expresidente Alberto Fujimori, cuyo gobierno sigue generando opiniones divididas entre quienes destacan sus logros económicos y quienes cuestionan las violaciones a los derechos humanos y los casos de corrupción ocurridos durante su mandato.
La elección se desarrolla en un contexto de fuerte inestabilidad política en Perú, país que ha tenido ocho presidentes en la última década. Más de 27 millones de ciudadanos fueron convocados a las urnas para elegir al mandatario que gobernará entre 2026 y 2031, en unos comicios definidos nuevamente por una diferencia mínima de votos.





