
SANTO DOMINGO. – El infectólogo Héctor Balcácer reveló que en la República Dominicana se estima que unas 85,000 personas viven con el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH), siendo el grupo de edad comprendido entre los 30 y 40 años el más afectado por esta condición en la actualidad.
Durante su intervención en el programa La Receta Médica de la Z, el especialista abordó el drástico giro que ha dado el manejo de la enfermedad gracias a la ciencia médica, pero también lanzó una profunda reflexión sobre el impacto psicológico del diagnóstico en la sociedad actual.
El doctor Balcácer enfatizó que, gracias a los avances en la medicina, recibir un diagnóstico de VIH ya no representa una sentencia de muerte, como ocurría en décadas pasadas.
«Las personas viviendo con VIH tienen una expectativa de vida similar a la población general; viven lo mismo», afirmó el experto, destacando la existencia de tratamientos antirretrovirales altamente efectivos.
El infectólogo explicó que las terapias actuales logran controlar el virus de tal manera que evitan por completo el deterioro físico que caracterizaba a la enfermedad en sus inicios. Según Balcácer, los pacientes que siguen su tratamiento de manera adecuada ya no tienen que pasar por procesos de postración en cama, pérdidas extremas de peso, diarreas crónicas, ni padecer enfermedades oportunistas graves como la tuberculosis o la neumonía.
A pesar de la efectividad clínica de los fármacos, el especialista señaló que el principal desafío sigue estando en la preparación emocional de la ciudadanía y en el estigma que aún rodea al virus. En un tono directo hacia la audiencia, planteó una interrogante para invitar a la introspección:
El médico compartió su experiencia en el consultorio, describiendo el fuerte impacto que vive una persona cuando recibe un resultado positivo por primera vez. Aseguró que, aunque resulta sencillo leer las estadísticas y los titulares en los periódicos, la realidad humana dentro de la consulta es compleja, y su labor diaria consiste en hacer entender a los nuevos pacientes que, con la medicación adecuada, les espera una vida larga, plena y saludable.




