El tratamiento médico de una persona lesionada en un accidente de tránsito puede costarle al Estado dominicano entre RD$200 mil y RD$2 millones, dependiendo de la gravedad de las lesiones y del tiempo que permanezca hospitalizada. Así lo informaron directores de los principales hospitales traumatológicos del país, quienes advirtieron sobre el elevado impacto económico y sanitario que generan los siniestros viales.
El director del Hospital Traumatológico Dr. Darío Contreras, Andy de León, explicó que los pacientes accidentados se convierten rápidamente en casos de alto consumo de recursos debido a las cirugías complejas y al uso de materiales de osteosíntesis, utilizados para la reconstrucción de fracturas mediante implantes metálicos. Indicó que este manejo especializado incrementa considerablemente el gasto diario asumido por el Estado.
Mientras tanto, el director del Hospital Traumatológico Dr. Ney Arias Lora, Víctor Rosario Suazo, informó que durante los últimos seis meses el centro ha exonerado entre RD$8 y RD$9 millones a pacientes accidentados que no cuentan con recursos para cubrir los costos que sus Administradoras de Riesgos de Salud (ARS) no asumen. Además, señaló que un paciente ingresado en una Unidad de Cuidados Intensivos representa un gasto diario de entre RD$200 mil y RD$300 mil debido al uso de medicamentos especializados, oxígeno, transfusiones de sangre y tratamientos de diálisis.
Las autoridades también alertaron sobre la presión que enfrentan los hospitales. Entre el 70 % y el 80 % de las emergencias atendidas diariamente en el Ney Arias Lora corresponden a accidentes de tránsito, cifra que durante los fines de semana puede aumentar hasta 350 ingresos, principalmente relacionados con el consumo excesivo de alcohol. En el Darío Contreras, los accidentes viales representaron el 78 % de las admisiones entre enero y junio de 2026, con 8,435 lesionados, siendo los hombres de entre 18 y 35 años los más afectados.
Los especialistas advirtieron además sobre las consecuencias permanentes de estos accidentes. Entre el 2 % y el 3 % de los sobrevivientes queda con discapacidades severas o en estado vegetativo, especialmente tras sufrir lesiones en la columna vertebral y la médula espinal. Según las autoridades médicas, estas secuelas generan un profundo impacto emocional, social y económico tanto para las familias como para el sistema de salud, al afectar principalmente a personas en plena edad productiva.





