Redacción.- Un ciudadano cubano desató un intenso debate en redes sociales tras denunciar que un centro de acopio en Miami rechazó la ayuda que llevó para Venezuela porque los artículos eran usados.
El testimonio se viralizó rápidamente y dividió opiniones de inmediato: por un lado, usuarios indignados calificaron la medida de «insensible» al afirmar que, ante la crisis, toda ayuda en buen estado debería contar; por el otro, hubo quienes defendieron al centro recordando que las personas están necesitadas, pero aún les queda dignidad.
El hecho vuelve a poner sobre la mesa la frustración ciudadana frente a los estrictos e inevitables protocolos legales de los envíos humanitarios.





