La Asociación Nacional de Detallistas de Gasolinas (Anadegas) aclaró que todavía no ha ordenado retirar los terminales de pago electrónico (verifone) en las estaciones de combustibles del país, pese a que algunos expendios dejaron de aceptarlos tras interpretar de forma anticipada el anuncio realizado por el gremio.
Juan Matos, representante de Anadegas, explicó que aún no existe una instrucción oficial para suspender los pagos con tarjetas de crédito y débito. Indicó que varios propietarios actuaron por iniciativa propia, por lo que la organización les comunicó que deben mantener el servicio hasta que se tome una decisión definitiva.
El presidente de Anadegas, Juan Elías Pérez, informó que el gremio sostendrá un encuentro con representantes del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), una comisión designada por el presidente Luis Abinader, Pro Consumidor y otros actores del sector para buscar una solución al costo de las comisiones cobradas por las entidades financieras.
Según el dirigente, las estaciones de combustibles consideran insostenible asumir las comisiones por los pagos electrónicos. Aseguró que la banca retiene alrededor del 27 % de la utilidad bruta del margen que reciben por cada galón vendido y, además, cobra aproximadamente siete pesos por cada transacción realizada con tarjetas, lo que, según afirma, reduce significativamente su rentabilidad.
Anadegas reiteró que no busca perjudicar a los consumidores y que, por el momento, las estaciones continúan aceptando pagos tanto en efectivo como con tarjetas. El gremio indicó que esperará el resultado del diálogo con las autoridades antes de anunciar una eventual fecha para retirar los terminales electrónicos, en caso de no alcanzarse un acuerdo.





