Santo Domingo.– El paro nacional de 24 horas convocado por el Colegio Médico Dominicano (CMD) inició la mañana de este martes en los hospitales públicos del país, en rechazo al arresto del cirujano bucomaxilofacial William Almánzar y su asistente clínico en la provincia de La Vega, quienes enfrentan un proceso judicial por un presunto caso de mala práctica médica.
La jornada de protesta comenzó a las 8:00 de la mañana y se extenderá hasta la misma hora del miércoles. Durante ese período quedan suspendidas las consultas y los procedimientos médicos electivos en la red pública de salud, mientras que se mantienen operativos los servicios de emergencias, las unidades de cuidados intensivos (UCI) y la atención a pacientes hospitalizados.
El CMD sostiene que la medida responde a lo que califica como «arbitrariedades y abusos de poder» por parte de las autoridades judiciales. Según el gremio, Almánzar y su hermano, quien se desempeña como su asistente clínico, permanecen detenidos desde hace más de 48 horas, situación que considera una violación al debido proceso y a sus derechos fundamentales.
Por su parte, el Ministerio Público acusa a ambos de haber provocado lesiones permanentes a una paciente durante un procedimiento quirúrgico, como parte de una investigación por presunta mala práctica médica.
El presidente del CMD, Luis Peña Núñez, calificó de «inaceptable» la actuación de la Fiscalía de La Vega y advirtió que el caso genera preocupación entre los profesionales de la salud por las garantías jurídicas en el ejercicio de la medicina. Asimismo, el gremio exigió la liberación inmediata de los detenidos y anunció que permanecerá en sesión permanente mientras da seguimiento al proceso judicial.
Pacientes reportan retrasos y cancelaciones de consultas
La paralización comenzó a sentirse desde las primeras horas de la mañana en distintos hospitales públicos. En el Hospital Salvador B. Gautier, decenas de pacientes expresaron su malestar tras acudir a consultas previamente programadas y encontrar suspendidos los servicios.
Algunos aseguraron que llegaron desde la madrugada y que deberán reprogramar sus citas, lo que implica nuevos gastos de transporte y más tiempo de espera para recibir atención médica. Otros manifestaron comprender las razones de la protesta, aunque lamentaron las dificultades que ocasiona a quienes dependen de los servicios de salud públicos





