Aunque el presidente mantiene una evaluación favorable por encima del 50 %, la mayoría de los consultados otorga una calificación negativa al desempeño de los funcionarios del Gobierno
Santo Domingo. — La más reciente medición de opinión pública atribuida a ACD Media refleja una diferencia marcada entre la valoración ciudadana del presidente Luis Abinader y la percepción sobre el desempeño de los funcionarios que integran su Gobierno.
De acuerdo con los resultados difundidos por la firma, el mandatario mantiene una valoración positiva superior al 50 %, mientras que el gabinete gubernamental recibe una evaluación considerablemente más crítica por parte de los ciudadanos consultados.
La encuesta señala que un 58 % de los participantes calificó de manera negativa el trabajo de los funcionarios del Gobierno, mientras que un 32 % ofreció una valoración positiva. El resto corresponde a personas que no respondieron o no tenían una opinión definida, según la información difundida.

Abinader conserva respaldo, pero sus funcionarios reciben críticas
Los resultados muestran un escenario político donde la figura presidencial mantiene una mejor valoración que el equipo encargado de ejecutar las políticas públicas.
En mediciones recientes de ACD Media, la gestión del presidente Luis Abinader ha mantenido una aprobación cercana o superior a la mitad de los consultados. Un estudio publicado en junio de 2026 situó la valoración positiva de la gestión presidencial en alrededor de un 50.8 %, mientras que la evaluación negativa del gabinete alcanzó un 57.3 %.
La diferencia refleja una tendencia habitual en la opinión pública: ciudadanos que separan la evaluación del jefe de Estado de la valoración del desempeño de ministros, directores y demás funcionarios responsables de áreas específicas de Gobierno.

Un gabinete bajo la lupa ciudadana
La evaluación negativa del equipo gubernamental aparece en momentos donde distintas áreas de la administración pública enfrentan cuestionamientos ciudadanos relacionados con servicios públicos, costo de vida, seguridad, energía y funcionamiento institucional.
Según resultados previos publicados por ACD Media, la percepción sobre el trabajo del gabinete ha mostrado niveles de desaprobación superiores a los de aprobación. En una medición correspondiente a abril de 2026, un 55.8 % de los encuestados calificó negativamente la gestión de los funcionarios, frente a un 39.9 % que la valoró positivamente.
Estos números sugieren que, aunque el presidente conserva una valoración favorable, existe una percepción más crítica hacia la capacidad de ejecución y respuesta de parte del aparato gubernamental.
Diferencia entre liderazgo y gestión diaria
El contraste entre la imagen presidencial y la evaluación del gabinete plantea una lectura política relevante: la ciudadanía puede mantener confianza en el liderazgo del mandatario, pero mostrar insatisfacción con la forma en que determinadas políticas son aplicadas por sus funcionarios.
Analistas políticos suelen observar este tipo de diferencias como un indicador de que el desgaste de una administración no siempre recae directamente sobre la figura presidencial, sino también sobre la percepción del desempeño de los equipos encargados de implementar las decisiones del Gobierno.
Metodología de la medición
Las encuestas recientes de ACD Media publicadas por medios dominicanos han utilizado muestras nacionales de aproximadamente 1,200 personas, con un nivel de confianza del 95 % y márgenes de error cercanos al ±2.8 %, aunque la imagen difundida en redes sociales sobre esta medición específica no incluye todos los detalles técnicos del levantamiento.
El mensaje detrás de los números
Los resultados dibujan un escenario donde Luis Abinader mantiene una posición relativamente sólida ante la opinión pública, pero su equipo de Gobierno enfrenta mayores dificultades para conectar con la percepción ciudadana.
La encuesta abre nuevamente el debate sobre la diferencia entre mantener una buena imagen presidencial y lograr que las instituciones, ministerios y funcionarios sean evaluados favorablemente por la población.





