Lo que comenzó como el relato de una primera cita terminó convirtiéndose en uno de los temas más comentados de TikTok. La historia, protagonizada por el creador de contenido venezolano Luis Miguel Castillo y la posterior respuesta de Kerstin Guenther, ha generado millones de reproducciones y un intenso debate sobre las expectativas, la cortesía y los roles durante una primera salida.
La controversia surgió cuando Castillo recordó en un video una cita ocurrida hace aproximadamente cuatro años. Según su versión, invitó a salir a una mujer con la que había conectado previamente. Inicialmente la llevó a un conocido sector de comida rápida en Venezuela conocido como «la calle del hambre», pero ella rechazó el lugar y le pidió cambiar de restaurante, petición que él aceptó.
De acuerdo con Castillo, el momento que marcó la diferencia ocurrió cuando, al recibir el menú, su acompañante pidió una hamburguesa triple antes de que él eligiera su orden. El creador afirmó que ese detalle le hizo pensar que ambos tenían expectativas distintas sobre una primera cita. Además, aseguró que durante gran parte del encuentro la joven permaneció utilizando su teléfono celular, lo que interpretó como falta de interés en la conversación. Al finalizar la salida, dijo haberle comunicado que no volverían a verse y que consideraba que ella buscaba un «sugar daddy».
El video se viralizó rápidamente y provocó opiniones divididas. Mientras algunos usuarios respaldaron la postura de Castillo y defendieron la idea de mantener cierta prudencia al ordenar cuando otra persona invita, otros lo criticaron por considerar exagerado juzgar a alguien por el tipo de comida que pidió, calificándolo incluso de «tacaño».
Días después, Kerstin Guenther publicó un video con su versión de los hechos, el cual también superó los 10 millones de reproducciones en TikTok. La joven explicó que la cita había sido organizada por su madre y que no conocía previamente a Castillo. Señaló que rechazó comer en «la calle del hambre» porque el ambiente no le resultó agradable y aseguró que incluso se ofreció a regresar a su casa si él prefería permanecer allí. Según su relato, fue el propio Castillo quien le pidió que escogiera otro restaurante.
Guenther sostuvo que pedir una hamburguesa triple le parecía completamente normal y negó haber actuado con mala intención. También explicó que, aunque intentó conversar durante la cena, percibió incomodidad por parte de su acompañante y que solo utilizó su celular cuando la conversación prácticamente había terminado. Finalmente, dijo haberse sorprendido al descubrir que la experiencia había sido convertida en un «story time» en TikTok, donde fue presentada como una persona interesada.
Desde entonces, ambas publicaciones continúan acumulando millones de visualizaciones y miles de comentarios. La discusión ha trascendido la anécdota original y ha abierto un debate en redes sociales sobre quién debe asumir los gastos de una cita, si existen normas de cortesía al momento de ordenar comida y hasta qué punto es válido juzgar a una persona por ese tipo de decisiones.





