Bogotá, Colombia. El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, aseguró este martes que respetará plenamente la autonomía del Congreso de la República y la separación de poderes, luego de que el senador Honorio Henríquez, del Centro Democrático, fuera elegido presidente del Senado, imponiéndose sobre Alfredo Deluque, quien era visto como el aspirante respaldado por el mandatario entrante.
En un mensaje dirigido a los colombianos, De la Espriella afirmó que nunca intervino para influir en la votación del Legislativo y rechazó haber ejercido presiones o negociaciones para favorecer a algún candidato.
«Respeto plenamente la autonomía del Congreso de la República y la independencia de las ramas del poder público. Así actúa un verdadero demócrata y yo lo soy», expresó.
El presidente electo reveló además que inicialmente deseó que el senador Enrique Gómez fuera quien le impusiera la banda presidencial durante la ceremonia de posesión. Sin embargo, explicó que desistió de esa idea por razones de equilibrio institucional, al considerar que el hermano de Gómez ocupará el Ministerio de Hacienda y que uno de sus hijos será jefe de despacho de la Presidencia.
De la Espriella también negó que estuviera interesado en controlar la elección de la Presidencia del Senado y sostuvo que su prioridad siempre fue preservar la institucionalidad.
Según explicó, una vez descartó cualquier posibilidad de intervenir, el senador Alfredo Deluque le manifestó su intención de aspirar al cargo, a lo que respondió que debía buscar los votos y construir los apoyos necesarios para que fuera el Congreso, de manera independiente, quien tomara la decisión final.
El mandatario electo aseguró que ningún senador puede afirmar que recibió llamadas suyas para solicitar votos o para ofrecer cargos, contratos, prebendas o cualquier otro beneficio a cambio de apoyo político.
Asimismo, sostuvo que la elección constituye un hecho poco común en la política colombiana al considerar que, por primera vez en varias décadas, la mesa directiva del Senado fue escogida mediante una votación libre y sin acuerdos impuestos desde el Ejecutivo.
«Aquí no habrá compra de apoyos ni negociaciones indebidas. Quiero que los colombianos se acostumbren a una nueva forma de hacer política, con respeto por las instituciones y sin repartir burocracia», manifestó.
Durante su intervención también hizo referencia a una conversación con el expresidente Álvaro Uribe Vélez sobre la elección en el Congreso. Según relató, le expresó que en democracia cada candidato debía conseguir sus propios votos, reiterando que su Gobierno no interferirá en las decisiones del Poder Legislativo.
Las declaraciones se producen un día después de que el Senado eligiera a Honorio Henríquez como presidente de la corporación con 56 votos frente a los 45 obtenidos por Alfredo Deluque. El resultado fue interpretado como un revés político para el presidente electo, aunque De la Espriella insistió en que la decisión demuestra la independencia entre los poderes Ejecutivo y Legislativo y fortalece la democracia colombiana.





