SANTO DOMINGO. — El comunicador y analista político Elvin Castillo advirtió sobre las aspiraciones presidenciales vinculadas al empresario de medios Santiago Matías (Alofoke). Castillo calificó como una utopía o un «sueño» pensar que la sola popularidad en plataformas digitales pueda traducirse en un triunfo en primera vuelta en la República Dominicana.
Durante su intervención, Castillo explicó de forma llana el costo real y la logística necesaria para competir con los partidos tradicionales (PRM, FP y PLD), asegurando que la política dominicana de alto nivel requiere un engranaje territorial que no se construye con vistas ni seguidores en internet.
Para el comunicador, el punto de quiebre entre la popularidad mediática y la victoria en las urnas reside en la capacidad financiera y operativa desplegada durante el día del sufragio:
- Inversión de logística: Castillo afirmó que las grandes fuerzas políticas del país llegan a mover hasta RD$ 3,000 millones en un solo día para cubrir los gastos de delegados, transporte de votantes y el dinamismo logístico del día D.
- El 50% + 1 es inalcanzable sin partido: Cuestionó a quienes aseguran que por conectar a un millón de personas en una transmisión en vivo, un aspirante sin plataforma política formal pueda obtener la mayoría absoluta para ganar en primera vuelta.
«Eso no es así. Él tiene influencia y un arrastre que nadie puede negar, pero eso no son votos. Los votos se logran fajándose con estructuras y ‘tigres’ que tienen 50 años ganando elecciones, haciendo trucos y peleando actas en la Junta Electoral», sentenció el analista.
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Castillo reconoció de antemano que sus declaraciones generarían rechazo entre los seguidores del creador de contenido, admitiendo que muchos lo tildarán de «loco» por no compartir el entusiasmo digital.
Sin embargo, enfatizó que la política en el país responde a una dinámica pragmática y curtida por décadas de tradición, donde los partidos con estructura territorial y poder de movilización siguen teniendo un dominio casi absoluto sobre el proceso electoral.





