Redacción. — El secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Albert Ramdin, lanzó una dura advertencia sobre la situación política en Nicaragua, afirmando que el gobierno del presidente Daniel Ortega ha abandonado definitivamente el rumbo democrático tras anunciar que el país no volverá a celebrar elecciones generales.
Durante su intervención, Ramdin sostuvo de manera contundente que la eliminación de los procesos comiciales representa una negación directa del derecho soberano de los ciudadanos nicaragüenses a elegir libremente a sus gobernantes.
«Las elecciones libres, justas y periódicas constituyen un elemento esencial de la democracia representativa,» enfatizó el funcionario de la OEA, señalando que la supresión de los comicios no puede ser justificada ni considerada como una simple «decisión política discrecional» por parte del régimen.
Más allá de la crisis interna que enfrenta el país centroamericano, el titular del organismo regional advirtió sobre el «efecto contagio» y la inestabilidad que este precedente genera en el resto de la comunidad internacional.
- Debilitamiento de la gobernanza: La consolidación de un régimen sin contrapesos ni elecciones erosiona el marco legal e institucional de la zona.
- Impacto en la estabilidad hemisférica: Ramdin subrayó que el deterioro de la democracia en un país de la región no es un hecho aislado, sino que trae consecuencias directas y debilita la seguridad y la estabilidad de todo el continente.
Con estas declaraciones, la OEA eleva la presión diplomática sobre la administración de Daniel Ortega, reafirmando que el respeto a la soberanía popular mediante el voto es un principio irrenunciable para la convivencia pacífica en las Américas.





