Redacción. — El presidente electo de Colombia, Abelardo De la Espriella, causó revuelo político al anunciar que no utilizará la Casa de Nariño como sede tradicional de gobierno en Bogotá, proponiendo en su lugar que el histórico edificio sea transformado en un museo para el disfrute de la ciudadanía.
Durante su anuncio, el mandatario electo informó que ejercerá sus funciones presidenciales desde el Palacio de San Carlos, actual sede del Ministerio de Relaciones Exteriores (Cancillería).
Como parte de su visión de gobierno para transformar la gestión del Estado, De la Espriella detalló una serie de iniciativas orientadas a descentralizar la administración pública.
Reiteró que impulsará un proyecto de modificación a la constitución para otorgarle a Barranquilla el título y la categoría de capital alterna del país.
Con el traslado de su despacho al Palacio de San Carlos y la reubicación de la sede presidencial, el nuevo gobierno busca marcar un hito histórico en la forma de administrar el poder ejecutivo en Colombia.





