Ámsterdam, Países Bajos.– Durante 14 años, Nina Blom fue sometida a hospitalizaciones, tratamientos y procedimientos médicos innecesarios después de que su madre fabricara e indujera enfermedades que, en realidad, nunca padeció. Su historia fue compartida en una entrevista con el programa BBC Outlook, donde narró cómo un pediatra logró descubrir el abuso y permitió que fuera rescatada por los servicios de protección infantil.
Según el testimonio de Blom, su infancia transcurrió entre hospitales, exámenes médicos y diagnósticos que nunca lograban explicar las supuestas enfermedades que su madre aseguraba que padecía. La mujer la convenció de que sufría una enfermedad muscular incurable, la obligó a utilizar una silla de ruedas y limitó progresivamente su vida cotidiana, alejándola de la escuela y de cualquier actividad propia de su edad.
Nina recordó que fue sometida a múltiples pruebas médicas invasivas, entre ellas biopsias y tratamientos que no necesitaba. También afirmó que su madre le administraba medicamentos, restringía su alimentación y manipulaba su estado de salud para convencer a los médicos de que estaba gravemente enferma. Según su relato, incluso llegó a solicitar a un médico que practicara la eutanasia a su hija, convencida de que su condición era irreversible.
La situación cambió cuando el pediatra Vrienten comenzó a sospechar que las enfermedades de la menor no tenían una causa médica y decidió informar a los servicios de protección infantil. Durante una nueva hospitalización, Nina fue separada de sus padres y colocada bajo observación, donde las autoridades reunieron evidencias que permitieron confirmar el patrón de abuso al que había sido sometida.
Posteriormente se determinó que la menor había sido víctima de lo que actualmente se conoce como falsificación o inducción de enfermedades pediátricas, también denominado síndrome de Munchausen por poder. Este tipo de maltrato ocurre cuando un cuidador, generalmente uno de los padres, exagera, inventa o provoca enfermedades en un menor con distintos fines, una conducta considerada una forma grave de abuso infantil.
Tras ser rescatada, Nina recibió atención médica, rehabilitación física y apoyo psicológico durante varios años. Con el tiempo logró reconstruir su vida, estudió arte, formó una familia y decidió compartir públicamente su historia para crear conciencia sobre este tipo de violencia contra la niñez. Sus vivencias fueron recogidas en el libro «Eres un niño horrible», que posteriormente inspiró la novela gráfica «Vas a morir», escrita junto a Margreet de Heer.
Aunque sus padres nunca fueron condenados judicialmente, Blom asegura que contar su experiencia ha sido parte de su proceso de recuperación y una forma de visibilizar un tipo de maltrato infantil que, en muchos casos, resulta difícil de detectar para familiares y profesionales de la salud.





