Estados Unidos reunió a más de 25 gobiernos aliados para coordinar el desarrollo de las futuras redes 6G con el objetivo de fortalecer el liderazgo tecnológico, reforzar la seguridad y evitar que China domine la próxima generación de telecomunicaciones móviles. La iniciativa, denominada Call to Action for 6G Leadership and Security, fue impulsada por la Administración Nacional de Telecomunicaciones e Información (NTIA), adscrita al Departamento de Comercio estadounidense.
El plan busca que las futuras redes 6G sean abiertas, interoperables, resilientes, eficientes y capaces de integrar inteligencia artificial. Aunque la declaración oficial no menciona directamente a China, la ausencia del país en la alianza y las prioridades planteadas reflejan la competencia geopolítica por definir los estándares tecnológicos y controlar la infraestructura digital de la próxima década. Entre los participantes figuran países como Reino Unido, Alemania, Francia, Japón, Corea del Sur, Suecia, Finlandia, Australia, Canadá y varias naciones de Europa y América Latina.
La iniciativa contempla la designación de puntos de contacto nacionales, consultas con la industria y la coordinación de políticas sobre estándares, espectro radioeléctrico, seguridad y cadenas de suministro. La administradora de la NTIA, Arielle Roth, afirmó que el 6G será muy diferente al 5G y que el liderazgo tecnológico dependerá de una cooperación temprana entre aliados confiables.
Estados Unidos busca evitar las limitaciones que enfrentó durante el despliegue del 5G, donde, pese a su fortaleza en software, inteligencia artificial y diseño de semiconductores, careció de un gran fabricante nacional de infraestructura móvil para competir con Huawei y ZTE. Actualmente depende en gran medida de fabricantes como Ericsson, Nokia y Samsung para el suministro de equipos de red, mientras que China cuenta con una cadena industrial integrada y un amplio mercado interno respaldado por políticas estatales.
El desarrollo del 6G va más allá de ofrecer mayores velocidades de conexión. Las futuras redes integrarán inteligencia artificial, computación en la nube, satélites, sensores, robótica, vehículos autónomos e infraestructuras críticas. La próxima Conferencia Mundial de Radiocomunicaciones de la Unión Internacional de Telecomunicaciones, programada para celebrarse en Shanghái en 2027, será un escenario clave para definir el uso del espectro radioeléctrico y parte de las reglas que marcarán el futuro de las telecomunicaciones a nivel mundial.





